Palmirano Roseta, el astrónomo del cometa Galia

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El astrónomo Palmirano Roseta revela a sus compañeros que viajan sobre el cometa Galia a través del Sistema Solar.

Palmirano Roseta es el astrónomo de la novela Héctor Servadac. Fue el antiguo profesor de Física en el Liceo Carlomagno del protagonista de esta novela, el joven capitán francés Héctor Servadac, quien es el líder de los colonos que viajan en el cometa Galia alrededor del Sistema Solar. El antiguo maestro abandonó posteriormente el profesorado para dedicarse al estudio de la cosmografía, ciencia por la que sentía más vocación. Se dedicó entonces a la astronomía de forma autodidacta, contribuyendo con sus investigaciones al descubrimiento de algunos planetas telescópicos y al cálculo de los elementos de diversos cometas.

Este excéntrico científico, con su cabeza calva, sus gafas y su abrigo largo, tiene momentos divertidos pero tampoco constituye una novedad como personaje, pues sus características son muy similares a las del profesor alemán Otto Liddenbrock de Viaje al Centro de la Tierra, al punto que ambos aparecen retratados en algunos cuadros del pintor belga surrealista Paul Delvaux.

Al inicio del relato, Roseta se encuentra en Formentera, una de las islas Baleares, donde quiere comprobar las mediciones del meridiano realizado por François Arago en 1807. Es allí que observa un cometa no identificado, al que bautiza con el nombre de Galia, y que se aproxima peligrosamente a la Tierra. El impacto del bólido destruye aquel lugar llevándose consigo tanto al archipiélago balear como a una importante parte del mar Mediterráneo. En tales circunstancias, el astrónomo lanza al mar mensajes crípticos en botellas que llegan a la pequeña colonia que había fundado el capitán Servadac. Gracias a estos mensajes pudo ser encontrado y rescatado en los restos que quedaron de la isla Formentera, cuando se hallaba al borde de la muerte.

Durante su viaje en el cometa Galia, el astrónomo Palmirano Roseta observaba constantemente con su telescopio, todos los detalles astronómicos del Sistema Solar.

A lo largo del recorrido del cometa por el espacio exterior, Roseta no deja de observar con su telescopio los planetas y contribuye al sostenimiento de la vida en la colonia. Con su ciencia, logra calcular con precisión el retorno del cometa a la Tierra, aunque luego se niegue obstinadamente a abandonarlo. No obstante, sus compañeros lo obligarán a que aborde el globo en que volverán a nuestro planeta. Ya de regreso, publicó su memoria Historia de una hipótesis, en el que explica sus teorías sobre el cometa Galia. Para su desgracia, la comunidad científica negó la existencia de este cometa, ya que ningún astrónomo lo había visto en el horizonte terrestre, motivo por el que no fue registrado en ningún catálogo oficial. En cuanto al singular nombre del personaje, quizá Verne quiso mostrarnos un juego de palabras, comparando el nombre de la llamada Piedra Roseta, que permitió al egiptólogo francés Jean- François Champollion, descifrar los jeroglíficos egipcios en 1822, con la misión de los colonos de Galia, que al viajar de forma tan peculiar, descifrarían también los misterios del Sistema Solar. De otra parte, parece ser que el nombre con que Verne bautiza a su astrónomo, es también otra de sus «premoniciones», pues en 2014 la sonda espacial europea «Roseta», logró reunirse con su cometa a 405 millones de kilómetros de la Tierra.

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(Lima, Perú, 1977). Vice-presidente de la Sociedad Hispánica Jules Verne. Ingeniero Industrial. Docente pre-universitario de Matemática. Desde 2004 es propietario y administrador del sitio web "Julio Verne, el más desconocido de los hombres". Es uno de los vernianos más activos en Latinoamérica. Ha escrito artículos sobre el autor que ha publicado en su sitio. También ha traducido al castellano varios textos inéditos del novelista francés.

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