Jacques Arago (1790-1855)

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             Jacques Arago por Maurin (1839)

Este famoso explorador y autor de muchas narraciones de viaje, nacido en Estagel, Francia, el 6 de marzo de 1790, fue miembro de una familia de hermanos compuesta por científicos y aventureros. En este sentido, su fama no se la debía exclusivamente a sus propios méritos, sino al hecho de ser hermano de otros Arago de gran renombre. El mayor y el más ilus­tre de ellos era el astrónomo y físico François, autor de diversos e importan­tes descubrimientos científicos. Los otros eran Étienne (escritor, dra­maturgo y hombre político) y Jean (general comprometido con la causa de la independencia mexicana). Jacques, tan polivalen­te como sus hermanos, era un explorador contumaz, escribía relatos de viajes y era, también, un prolífico autor de divulgaciones cultu­rales y obras de teatro populares.

Es posible que Verne haya conocido a Jacques Arago por medio del alcalde de Nantes, Évariste Colombel, la primavera de 1851 en París. El joven provinciano acababa de licenciarse en Derecho y había decidido quedarse en la capital para convertirse en escritor. Arago, de sesenta años, en ese entonces ya estaba ciego, pero seguía en plena actividad, y tenía en su haber decenas de libros de todo tipo, entre los que se incluían obras de historia y un Paseo alrededor del mundo en 1817, 1818, 1819 y 1820 a bordo de las corbetas reales L’Uranie y La Physicienne al mando de M. Freycinet. No cabe duda que Verne había leído u hojeado los cinco to­mos de este viaje alrededor del mundo, que Arago lo había presentado como Recuerdos de un ciego, y que estaban enriquecidos por unas ilustraciones que permitían conocer rostros y atavíos extranjeros.

 Jacques Arago. Foto por cortesía de Volker Dehs

Es probable que el estilo de Arago sirviera de inspiración a Verne,  porque Jacques describe las comarcas y los pueblos lejanos sin pretensión didáctica alguna, en el mismo estilo directo con que compone, entre dos viajes, sus vodeviles. Opina que, exceptuando las memorias, los libros más interesantes son los de viajes, siempre y cuando consigan evitar el escollo del lenguaje. En el relato de su vuelta al mundo habla de cómo ha navegado por el Medite­rráneo, cómo ha bordeado las costas de África, cruzado el Atlántico hasta llegar a Brasil, doblado el cabo de Hornos y atravesado el Pa­cífico hasta Insulindia (archipiélago malayo). Llegó incluso a publicar una versión escénica de sus aventuras en cuyo texto no aparecía ni una sola vez la letra “a”.

Atento ante toda novedad y a todo descubrimiento, Verne aprovechó muy bien la amistad de Arago, sabiendo que gracias a su ayuda podría concebir mejor su proyecto de la novela de la ciencia. Esta mezcla resultó ser de una riqueza prodigiosa, y, para el joven escritor fue, sin duda, un gran polo de atracción. En efecto, El provocador viajero y el escritor en pañales se hicieron amigos en el acto. Pese a su ceguera, Arago se encariñó rápidamente con él, le presentó gente, lo ayudó a encontrar los muebles y utensilios para el piso que había alquilado, y le propuso hasta escribir juntos una obra de teatro. Es precisamente bajo la influencia de Jacques, cuyo hermano Jean participó en la guerra de independencia de México, que Verne publica en 1851 la primera de sus obras: Los primeros navíos de la Marina mexicana. Jacques Arago murió el 27 de noviembre de 1854 en Brasil.

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(Lima, Perú, 1977). Vice-presidente de la Sociedad Hispánica Jules Verne. Ingeniero Industrial. Docente pre-universitario de Matemática. Desde 2004 es propietario y administrador del sitio web "Julio Verne, el más desconocido de los hombres". Es uno de los vernianos más activos en Latinoamérica. Ha escrito artículos sobre el autor que ha publicado en su sitio. También ha traducido al castellano varios textos inéditos del novelista francés.

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