Héctor Servadac, viajero del Sistema Solar

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El capitán francés Héctor Servadac y su asistente Ben-Zuf experimentan la variación de la gravedad y los diversos cambios atmosféricos producidos por el rozamiento de un cometa con la faz de la Tierra.

El capitán francés Héctor Servadac tenía solo treinta años. Aunque era huérfano y no se le conocía familia alguna, logró forjarse una carrera militar. A pesar de su juventud, ostentaba una hoja de servicio importante en el ejército. Ocupaba el cargo de capitán de Estado Mayor en la subdivisión de Mostaganem y era recordado por su participación en las campañas de Sudán y Japón, que le valieron para ser destacado en una misión cartográfica en la costa de la colonia francesa de Argelia, al norte de África, en compañía de su fiel asistente Ben-Zuf.

De corazón generoso y valiente a toda prueba, es un verdadero descendiente de los héroes que florecieron en las épocas de las proezas guerreras. Era asimismo defensor de las causas justas. Esto queda de manifiesto cuando brinda su protección al personaje más repudiado del relato, el avaro judío alemán Isaac Hakhabut, quien es blanco constante de las burlas e insultos de Ben-Zuf y del astrónomo Palmirano Roseta, en una demostración más de lo que es un caballero francés, siempre protector, pese a la bajeza de sus protegidos. Tal era el aspecto moral del capitán Servadac, que estaba predestinado por la naturaleza para realizar empresas extraordinarias.

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El capitán Héctor Servadac miraba con ojos furibundos la inmensidad del mar que se extendía a su alrededor.

En cuanto al físico, era alto, esbelto y gracioso. De cabellera negra rizada y un bigote elegantemente levantado, completaba la fisonomía de su rostro con unos ojos azules de mirada franca. De otro lado, Servadac había salido de la Escuela Militar de Saint-Cyr con altas calificaciones; además, dibujaba muy bien y era un excelente jinete. Al capitán le gustaba también la poesía, aunque no era buen poeta, pero se esmeraba en crear versos para una joven y encantadora viuda, de quien se había enamorado. Pero todo se complica cuando su rival, el conde ruso Timascheff, pacta con él un duelo por el amor de la joven. No obstante, los efectos del paso de un cometa por la Tierra cambia sus planes y la necesidad de sobrevivir los convierte en socios y amigos, olvidando sus diferencias.

La nobleza y valentía del capitán son ideales para elegirlo como protagonista de la aventura, pues sus rasgos son los del héroe positivo de mente abierta y emprendedora, característicos de la primera etapa de la obra de Verne, quien no dudará en confiarle la misión de liderar a los colonos del cometa Galia, desde que son adheridos a la masa de este bólido a causa de su rozamiento con la Tierra, siendo arrastrados sin proponérselo por los confines del Sistema Solar, hasta su utópico retorno a las costas de Argelia.

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(Lima, Perú, 1977). Vice-presidente de la Sociedad Hispánica Jules Verne. Ingeniero Industrial. Docente pre-universitario de Matemática. Desde 2004 es propietario y administrador del sitio web "Julio Verne, el más desconocido de los hombres". Es uno de los vernianos más activos en Latinoamérica. Ha escrito artículos sobre el autor que ha publicado en su sitio. También ha traducido al castellano varios textos inéditos del novelista francés.

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